María Goretti (Español)

Maria_Goretti-233x300 Festividad: 6 de julio
Canonización: 24 de junio de 1950
Beatificación: 27 de abril de 1947
Veneración: 25 de marzo de 1945


María Goretti tenía solamente 12 años cuando ella murió en 1902, pero la historia de esta joven italiana ha tocado el corazón de los católicos por todo el mundo por más de 100 años. Los padres de María eran arrendatarios que trabajaban duro en cultivar las tierras que ellos alquilaban. Cuando ella tenía nueve años, el padre de María murió. Su madre mudó a la familia a un edificio donde vivía otra familia—un padre y su hijo. El nombre del hijo era Alejandro.

María cuidaba del hogar y cuidaba a su hermana menor mientras su madre, hermano y hermana mayor trabajaban en el campo. Ella le tenía miedo a Alejandro, quien tenía 20 años de edad. Él trató de besarla y tocarla. María lo detuvo. Ella sabía que Dios nos llama a vivir la virtud de la castidad al respetar y honrar nuestro don de la sexualidad. María quería mantener su pureza. Alejandro estaba enojado. Él la amenazó de muerte, María evitaba a Alejandro y trató de no estar a solas con él.

Un día mientras María cuidaba de su hermana, Alejandro la encontró a solas y trató de obligar a María en actos físicos. Cuando ella se rehusó, él la apuñaló 14 veces con un cuchillo. María murió al día siguiente después de decirle a su madre que ella perdonaba a Alejandro. Ella recibió la Sagrada Comunión antes de morir.

En su juicio, Alejandro fue encontrado culpable y sentenciado a 30 años de prisión. Al principio, el estaba molesto, pero pronto comenzó a sentir dolor por su terrible pecado. Él dijo que soñaba que María lo visitaba y le regalaba lirios. Él cambió la manera en que actuaba y comenzó a tratar a la gente con bondad. Cuando salió de la prisión lo primero que hizo fue ir donde la madre de María a pedir perdón. Luego se fue a vivir con los franciscanos como laico trabajando como jardinero y otras tareas menores.

María fue canonizada en 1950. Ambos, la madre de María y Alejandro asistieron a la ceremonia en Roma. Al igual que María, podemos vivir el Sexto Mandamiento respetando nuestros cuerpos y compartiendo nuestro amor y amistad apropiadamente, como Dios nos invita a hacer.

Conexión con Sean Mis Discípulos® Grado 5, Capítulo 13

Conexión con Bendecidos® Grado 5, unidad 4

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