Andrés Apóstol (Español)

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Fiesta: 30 de noviembre
Canonizado: Por aclamación popular


Andrés fue pescador, pero buscaba algo más trascendental de lo que la vida marinera podía ofrecerle. Al igual que muchos judíos devotos de su época, Andrés estaba en espera de que Dios mandase el Salvador que había prometido.

La primera vez que Andrés escuchó hablar de Jesús fue a través de los sermones de Juan Bautista. Juan le dijo a la gente: "Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo".  (Marcos 1,7-8). Un día Andrés y su amigo escucharon que, al pasar un desconocido, Juan el Bautista dijo "Este es el Cordero de Dios". (Juan 1, 36). ¡Ese desconocido era Jesús! Los dos hombres inmediatamente empezaron a seguir a Jesús, quien los invitó a acompañarlo. Andrés no pudo contener la buena nueva, corrió a buscar a su hermano Simón y lo llevó ante Jesús, y estos tres hombres se convirtieron en los primeros discípulos.

Nada hacía más feliz a Andrés que acercar a las personas a Jesús para que lo conocieran y creyeran en él. El evangelio de Juan nos revela que fue precisamente Andrés quien encontró a un niño con cinco barras de pan y dos pescados, y lo llevó ante el Señor, quien pudo alimentar a una multitud de más de 5,000 personas.

Después de Pentecostés, el Espíritu Santo ayudó a Andrés a continuar acercando personas a Cristo. Los relatos que Andrés contaba de Jesús convencieron a muchos a ser bautizados. Fue un verdadero misionero de Cristo al predicar la palabra en Grecia y Rusia, y fue crucificado como nuestro Señor, pero la cruz tenía forma de aspa. Este aspecto constituye parte importante de una de las leyendas que se cuentan acerca de cómo San Andrés se convirtió en el Santo Patrón de Escocia.

La tradición escocesa establece que hace muchos años, el país se encontraba bajo amenaza por parte de un ejército más poderoso y que el rey Angus le rezó a Dios para que salvara a su país de los invasores. En su oración, una cruz aspada apareció en el cielo y el rey la interpretó como una señal de que San Andrés los protegería. Los escoceses se proclamaron vencedores y el rey Angus decretó inmediatamente que, en adelante, Andrés sería el santo patrón del país. En la actualidad, si se observa con detenimiento la bandera de Escocia se aprecia la cruz aspada en memoria de San Andrés Apóstol. Su festividad es el día nacional de Escocia.

Conexión con Sean mis Discípulos®
Grado 3, capítulo 2

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